
Miami, EEUU
Nuestra Historia
Llamada de la Iglesia local por el arzobispo Coleman Carroll para la atención pastoral y social de habla hispana a los exiliados y refugiados cubanos que tenía la diócesis. Con el paso de los años se ha extendido a otros inmigrantes.
Es bueno recordar que en el 1961 todas las instituciones privadas fueron intervenidas por el nuevo gobierno de Cuba. Un grupo Hijas de la Caridad tuvieron que salir al exilio.
El punto de llegada fue Miami para seguir hacia Puerto Rico donde había Hermanas y las esperaban los superiores para trabajar allí.
Sor Hilda Alonso fue la persona encargada de recibir todos los días a las Hermanas que iban llegando. Ella junto a un grupo de Hermanas llegaron a West Palm Beach en un Ferry.

Al finalizar el último grupo a esta ciudad, Sor Hilda y el Padre Marijuán CM, director de las Hermanas en Puerto Rico en una entrevista con el arzobispo Carroll, este le expresó el deseo de que las Hermanas se quedaran en esta ciudad para atender a los exiliados que llegaban.
Debido según lo acordado con los Superiores de Cuba debían ir a Puerto Rico para trabajar en las obras de allá. Pues, en ese momento no fue posible aceptar la petición.
Había en la ciudad un gran número de antiguas alumnas de los colegios de las Hijas de la Caridad y pedían también la presencia de las Hermanas. Sor Hilda Alonso recogió esos deseos y los transmitió a la Superiora General Madre Susana Guillemin y en marzo de 1968 le dijo podía venir una vez al año para compartir con ellas.
El 7 de octubre de 1970 el arzobispo Carroll le escribe a la nueva Madre General, Sor Cristina Chiron pidiéndole considerara enviar Hermanas para la atención de los exiliados y refugiados que eran más de in cuarto de millón. Hizo público a través de la prensa el llamamiento a las comunidades religiosas para que ayudaran en la pastoral de hispana. Así comenzó el proceso, ya el 5 de octubre la Madre General Sor Cristina Chiron escribe a la Visitadora de Puerto Rico Sor Angela Arroyo para que se hiciera cargo de la petición solicitada.
El 21 de noviembre de 1970 Sor Angela Arroyo y Sor Hilda Alonso se entrevistan Con Monseñor Carroll para conocer el trabajo que esperaba de las Hermanas.
En abril de 1971 se recibió a carta del Padre Bryan O. Walsh, Vicario Episcopal del Apostolado Hispano de la Arquidiócesis indicando que las Hijas de la Caridad trabajarían en el Apostolado Hispano.
El 16 de junio la Madre General Sor Cristina Chiron aprueba la fundación, designa a Sor Hilda Alonso para comenzar la obra.
El 14 de agosto llegan las cinco Hermanas solicitadas. Las esperaban en el Aeropuerto las antiguas alumnas y las lleva al Convento de las Hermanas de la Asunción en Brickel Avenue.
El 15 de agosto fiesta de la Asunción de la Santísima Virgen María, el P. Bryan O. Walsh y el Padre Agustín A. Román celebran en la Capilla de las Hermanas (hoy Iglesia de St. Jude) la misa y hace la presentación oficial en nombre de la Diócesis.
La Arquidiócesis designa como vivienda a las Hermanas el primer piso de la casa ubicada en el terreno de la escuela del Gesu y Centro Hispano Católico.
Comienzan su labor: censo de la Parroquia, ayuda en la farmacia y clínica del Centro Hispano,
Visitas a la familia de los recién llegados, organización del club para ancianos, clases de religión y español en el Colegio y catequesis y nursery para los niños.
También visitan una vez en semana en la Torre de la Libertad a los exiliados que van llegando a la Ciudad.
En el año 1972 el Padre Agustín A. Román solicita una Hermana para prestar servicio en la Ermita, la que se desplaza diariamente desde el Gesu. Luego va otra Hermana ayudar.
Pasados los años y ya construido el Santuario el 30 de agosto de 1975 dos Hermanas tienen su residencia en la casa de la antigua Ermita.
Trabajan en la pastoral mariana de un Santuario. Escucha y atención de los peregrinos, presentación de niños.
En el año 1978 el Colegio, el Centro Hispano y otras dependencias iban a ser demolidas, Sor Hilda Alonso empezó a buscar vivienda para las Hermanas y con la ayuda de Dios se encontró la adecuada denominándola “Misión San Vicente de Paúl”.
Además, ayuda a las misiones de las Hijas de la Caridad en Haiti y Cuba con ayuda de grupos parroquiales como cursillos de cristiandad, Sociedad de San Vicente de Paúl de diferentes parroquias, antiguas alumnas y otros bienhechores amigos de las Hermanas.


"Miami, es un pórtico de entrada, un cruce de caminos, de culturas y lenguas diversas ..."
Juan Pablo II visita a Miami, septiembre 10, 1987.

Misión San Vicente de Paúl

La Misión San Vicente de Paúl está ubicada en Miami, Florida
Estamos presente desde 1978, ya que el Centro Hispano y otras dependencias fueron demolidas y la comunidad se trasladó. Desde entonces llevó ese nombre.
Es una comunidad de obra pastoral social y de evangelización. Apoyamos a personas y familias inmigrantes.
Constantemente trabajamos en colaboración con laicos y miembros de la familia vicentina, recolectando víveres, medicamentos y artículos de primera necesidad para familias necesitadas de la ciudad y para enviar a las Comunidades en Cuba.



